viernes, 3 de octubre de 2008

Olor 1

Gabriela huele al respiro de la menta, al pasto domeñado en madrugada; huele al calor del único beso que me dio mi padre antes de perderse para siempre; huele a la canela que surge en la cocina de noche, ya en pijama; a cobijas nuevas, a radiantes explosiones del pasto, a hierba trasparente un día de campo frente al sol; huele a lo que huelen las nubes y el humo de la tierra, a volcán, a mariposa y vuelo, huele a ropero, a madera seca, a un torvo mirar, huele a ese olor que dejan los cerezos cuando caen. Huele a niebla, a sonrisa, a abrazo entre las lágrimas. Gabriela huele a la espuma del Caspio, a envoltura de cacao, a paquete de pimienta, a bote de helado, a zapato nuevo, a tarta de frambuesa sobre una mesa de barro; huele al fin del mundo, a la explosión del arcoris, a tabaco mordido por la oruga, huele al movimiento de los enamorados, huele a relámpago, a promesa, a un poema de Lezama, a baile entre ciegos, a los vertederos de sangre de Mictlan, a curado de fresa. Gabriela entonces, huele al polvo que cubre las vitrolas, a las telarañas que reposan en los cuadros de San Jorge, a los pasos de las hormigas que dormitan, al requiebro de los faunos, al zumbido de la guillotina que cae, al alarido de los tormentosos, al éter y al topo, entre la centuria y el siglo, huele al tiempo que sucede de repente, a la estela que presume de cometa, huele a todos los sueños que he soñado, huele todas las casas que he vivido, Gabriela huele a la humedad de los abrigos de mi abuela, a su trenza casi cana y su olor a pergamino. Gabriela huele al aleteo de las aves que transmigran, al reposo de los gatos que pernoctan. Huele al olor de los párpados cuando se cierran, muertos de sueño, hartos de soportar tanta fatiga.

2 comentarios:

Sergio dijo...

Che, hay posibilidad de rascahuele digo pa corroborar, abrazo lúbrico de amante bandido, juarjuar

S

Anónimo dijo...

estás muy loco por gaby. seguro que a de ser mis mundo.